• WEB INICIO
  • Demo


  • Congreso 2014
  • Comunicación
  • Organizaciones Sociales
  • Programas Comunitarios
  • Discapacidad
  • Centro Cultural
  • Editora UNR
  • Institucional
  • Pasantías
  • Proyectos Sociales
  • UNIDAD UVISA
  • UNIDAD UVISI
  • Demo

Novedades:

2ª Convocatoria a PRÁCTICAS TERRITORIALES UNIVERSITARIAS

Te presentamos a Gil Ramón González: referente de la Extensión de América Latina y Caribe

Presentación del Programa Académico Territorial en el Congreso de San Juan

Repositorio de objetos digitales educativos accesibles

Cuando el territorio habla


Estudiantes secundarios involucrados en un proyecto que los acerca a la Universidad

0 Comentario
 09 May 2017   Posteo de prensa

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars
Loading ... Loading ...


ENTREVISTA AL DOCENTE GONZALO ARRIZABALAGA: El director del proyecto de extensión “De la huerta escolar a la huerta familiar: enseñar y aprender para aplicar” nos comenta como se fue desarrollando la propuesta a lo largo de su ejecución. Radicado en la Facultad de Ciencias Agrarias  el proyecto es financiado por la Secretaría de Extensión Universitaria de la Universidad Nacional de Rosario en su 9ª convocatoria de Proyecto Sociales bajo el lema “La Universidad y su compromiso con la Sociedad”.

SEU-Comunicación: ¿Cómo surgió la idea de trabajar en este proyecto?

GA: -Este proyecto surge de una inquietud de los estudiantes de Ciencias Agrarias que forman parte del Modulo de Aprendizaje Productivo (MAPro) quienes tenían la inquietud de poder salir a terreno. El MAPro es un espacio que surgió en el momento de la crisis que atravesaba nuestro país en el 2001 y ese contexto un grupo de estudiantes solicitaron  a las autoridades de la facultad un predio de media hectárea para aprender desde la práctica hortícola pero también consumir lo producido a modo de autoconsumo y al mismo tiempo generar algunos excedentes para la venta, logrando de esta manera poder palear mejor el momento de crisis. El espacio fue cedido y acompañado por una docente tutora. Con el correr de los años y aún con la salida de la crisis el espacio se mantuvo y  siguieron nuevas actividades como producción de aromáticas, apicultura, lombricultura y también infraestructura. Por ello a principios de este año, en metodología de taller, se reflexionó acerca de los objetivos del MAPro y se tomó la decisión que comience a transformarse en un espacio con enfoque agroecológico, lograr que todos puedan enseñar y aprender, generando una organización dentro del espacio y una manera de producción alternativa a las que ya existen en la Facultad.

SEU-Comunicación: Esta iniciativa posibilitó la vinculación con la escuela secundaria de Puerto Gral San Martín.

GA: -Así es, la articulación con la escuela secundaria en la cual se realiza la huerta educativa,  fue permitiendo generar un fuerte vínculo y fomentar el dialogo acerca de sus expectativas a trabajar respecto a una huerta, pero además también  llegamos con nuestra idea de promover la soberanía y seguridad alimentaria, alimentación saludable, reciclaje. Desde este punto podemos aportar nuestros conocimientos sobre lo que se viene realizando y además aprender junto con ellos y conocer sus realidades. La huerta es la excusa porque es lo que sabemos hacer, nuestro interés es ir a la escuela e interactuar con los estudiantes y plantear iniciativas concretas. Trabajamos con los cinco primeros años que cuentan con 30 alumnos cada uno, trabajamos con un total aproximado de 150 chicos. En la actualidad aproximadamente son 18 estudiantes de Ciencias Agrarias que trabajan en este proyecto y los docentes, tanto de nuestra facultad como los de la escuela media ofician de facilitadores de la tarea.

SEU-Comunicación: ¿Cómo fueron los primeros pasos del proyecto?

GA: -En un primer momento tuvimos en cuenta la demanda de los chicos en cuanto a la temática y allí trabajamos no solo con la idea que podrían tener sobre cuestiones de lo agrario sino del vínculo mismo que comenzaban a generar con una parte de una facultad de la universidad a la que ellos veían como algo inalcanzable. Por lo tanto nuestra tarea también estaba centrada en demostrarles que esto era solo un imaginario que tenían y que la universidad no estaba lejos. Luego de estas charlas se armó un proyecto de lo que se podía llevar adelante en esa escuela teniendo en cuanta las disponibilidades de herramientas y recursos. Luego de un trabajo de análisis de situación con las docentes del secundario se diagramó y planificó el trabajo áulico con capacitaciones y luego en la misma huerta.

IMG_20161007_155431256IMG-20160823-WA0017

SEU-Comunicación: ¿Entonces la propuesta tiene más objetivos que el solo hecho de trabajar en una huerta?

GA: Definitivamente si. En un primer momento nuestra idea es fortalecer el diálogo de saberes de maestras y alumnos de la escuela con actores de la Universidad Pública y potenciar el Módulo de Aprendizaje Productivo (MAPro) como espacio alternativo en la producción de alimentos  y  de nuevos conocimientos  en este proceso de enseñanza-aprendizaje.  Pero al mismo tiempo conformar una huerta educativa con principios agroecológicos generando espacios de encuentro tanto en las instituciones contrapartes como en el MAPro FCA-UNR. La huerta es el territorio en donde se da una formación teórico-practicas en cuanto a producción de alimentos y soberanía/seguridad alimentaria con talleres de capacitación con referentes pertinentes a la temática Agroecología; la producción de una huerta familiar y la generación de  conciencia en el cuidado del medio ambiente a través del reciclaje y la reutilización.

SEU-Comunicación: ¿Además de trabajar junto a la escuela participa también una organización social de la misma comunidad?

GA: – Así es otro de los actores involucrados en el proyecto y que es parte importante del mismo es el Centro Cultural “Casa Punta Quebracho” que fue facilitando herramientas e insumos y se puso a disposición con su lugar para diversas tareas.

SEU-Comunicación: Por lo que relatas no solo son los alumnos de la escuela secundaria a la que llega esta iniciativa.

GA:- Sin lugar a dudas no solo los chicos son los destinatarios de esta propuesta, sino también las maestras, el propio equipo de estudiantes del MAPro, docentes,  hasta madres,  padres y familiares de alumnos de la escuela  porque estos se transforman en replicantes de estos diálogos y todos los que forman parte de alguna manera del Centro Cultural Municipal.

SEU-Comunicación: ¿Cuál es la metodología de trabajo?

GA: – En este sentido las metodologías utilizadas no pueden distar de nuestra lógica, por lo tanto  utilizamos las que permiten garantizar espacios de encuentro, debate, discusión, participación, integración y  producción de conocimientos y organización. Se trabaja en esquemas con metodologías grupales donde cada grupo será responsable de actividades previamente debatidas o acordadas tanto con la escuela como con el Centro Cultural, una vez acordadas las visitas y los temas a abordar siempre hay responsables por grupo que se encargan de coordinar las visitas al MAPro como a la escuela y al Centro, como así también todas aquellas actividades internas de formación y discusión que fortalezcan a los equipos. Cada grupo durante el año realiza diversas actividades y cambia los roles de manera que cada integrante del equipo pase por todas las tareas a desempeñar, logrando identificar el espacio que mejor le siente para trabajar, y la manera  de encontrar  el lugar que mejor se sienta representado para aportar al grupo.  Esta metodología implementada trata de garantizar y promover participación de todo el equipo en distintos lugares y reflexionar acerca  de  cada actividad, logrando conocerse entre los integrantes del grupo,  encontrar dificultades, tensiones y poder sobrellevarlas a lo largo del proyecto.

IMG-20160623-WA0027IMG_20161007_154822501

SEU-Comunicación: En cuanto a la actividad propiamente dicha de la propuesta, ¿cómo fue el momento de las primeras siembras?

GA: – Las primeras siembras que se realizaron tuvieron que ver con vegetales que ellos conocían por su consumo diario o bien porque sabían que existían por verlos en verdulerías y luego poco a poco fuimos incorporando todo el abanico de semillas que se podían sembrar por cuestiones también de la estacionalidad. Es importante señalar que las semillas fueron conseguidas a través del INTA y del Programa MaPro. Pero también en un primer momento compramos plantines porque al sembrar semillas es claro que los resultados no se verían al corto plazo y para que los chicos no perdieran el entusiasmo con su huerta. Entonces sembrar estas plantas generaron ya una huerta con producción y esta visibilidad fue parte del proceso.

 SEU-Comunicación: ¿Qué cuestiones te llamaron la atención en el devenir del proyecto?

GA: -Una de las cuestiones que me llamó la atención  fue la predisposición de los chicos a trabajar en la huerta. Sus docentes nos contaban que en un grupo de whatsap creado para este fin, los estudiantes preguntaban por los días en los que iríamos a llevar a cabo la actividad. 

SEU-Comunicación: ¿Ya hubo producción de la huerta?

GA: – Ya se lograron producir hortalizas de hoja como lechugas, repollo; también calabazas y ahora la idea es continuar en este principio de año con los cultivos invernales. También la idea es que los chicos puedan replicar lo que hacemos en estos espacios en sus hogares, en muchos casos estas cuestiones se pudieron llevar adelante porque algunos de los estudiantes ya tenían huertas familiares pero ahora pueden sumarles las diferentes técnicas y metodologías de realizarlas para implementar mejoras. Lo bueno es que al mismo tiempo ellos pudieron transmitirnos sus propias experiencias que nos sirven fundamentalmente para poner en tensión nuestras propias prácticas.

SEU-Comunicación: Es interesante esa visión que tienen de que “la huerta es una excusa”

GA: -Cuando decimos que la huerta es la excusa es porque además pudimos realizar charlas y debates sobre el reciclaje, alimentación saludable; ver como esto que se cosecha en la huerta como puede ayudarlos para la propia salud en la alimentación diaria. Con esto intentamos que puedan ver que la producción de un alimento no está separada luego de la calidad de alimentación de las personas. También realizamos talleres de producción de masetas y de plantines con especies ornamentales.  Además planteamos un  enfoque agroecológico que contempla no solo una manera de producir alimentos sino también un modo de enseñanza-aprendizaje, el cual tiene que ver con recuperar conocimientos ancestrales, culturales que posee el productor,  estudiante, o cualquier sujeto que de alguna u otra manera participe de este proyecto, logrando a partir del diálogo de saberes entre los distintos actores que se dé un proceso de interacción creativa.

SEU-Comunicación: ¿Cuáles son las perspectivas que se abren para este año que es la segunda mitad del proyecto?

GA: -La idea para este año es ampliar el número de escuelas en las cuales poder intervenir  ya que debido a la difusión de estas actividades, que en muchos casos fue dada en el boca en boca, dos escuelas se han interesado por sumar este proyecto a sus tareas. Será cuestión de organizarnos y poder cumplir con esos pedidos de escuelas de Rosario y San Lorenzo.

IMG_20161007_151739208IMG_20161007_154538465Logos UPS EXT UNR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

    Compartir

Escrito por prensa





© Copyright 2013 - Todos los derechos reservados - Se permite la utilización total o parcial de los artículos sólo citando la fuente.