Comunicación
El doctor Humberto Tommasino, ex Pro-Rector de Extensión de la Universidad de la República (Uruguay) y docente de la Facultad de Veterinarias de la mencionada casa de estudios estuvo a cargo del 3º encuentro del Ciclo de Formación en Extensión.
FORMACIÓN: El doctor Humberto Tommasino, ex Pro-Rector de Extensión de la Universidad de la República (Uruguay) y docente de la Facultad de Veterinarias de la mencionada casa de estudios estuvo a cargo del 3º encuentro del Ciclo de Formación en Extensión organizado por la Secretaría de Extensión Universitaria (SEU) de la Universidad Nacional de Rosario ante un auditorio de 100 personas que colmó el Salón Sur de la Sede de Gobierno.

En este tercer capítulo de estos espacios de capacitación, que se proponen profundizar el conocimiento de la complejidad que implica la Extensión Universitaria y destinado a estudiantes, docentes, graduados, organizaciones sociales y público en general, uno de los más destacados referentes de la temática a nivel latinoamericano trajo a colación la discusión acerca de la importancia de la Integralidad de funciones en la Universidad Latinoamericana.
Muchas veces lo importante llega en el final, como en una obra de teatro o leyendo las últimas líneas de una novela Eduardo Galeano por eso Humberto Tommasino, no menos uruguayo, dejó bien en claro antes de retirarse del recinto que su visión de extensión es concebida como “un proceso dialógico y crítico que puede orientar el desarrollo de las otras funciones universitarias en una Universidad que pretenda comprometerse con las necesarias transformaciones sociales y que esta concepción implica la consolidación de las practicas integrales y la articulación cotidiana de la investigación, la enseñanza, el aprendizaje y la extensión en la intimidad del acto educativo”.
Tommasino comenzó diciendo que la extensión como “proceso educativo transformador donde no hay roles estereotipados de educador y educando, donde todos pueden aprender y enseñar y que a su vez contribuye a la producción de conocimiento nuevo, que vincula críticamente el saber académico con el saber popular” indudablemente tiene que tender a “promover formas organizativas, asociativas y grupales que aporten a superar problemáticas significativas a nivel social”.
Dentro de un primer esquema de trabajo junto al grupo Tommasino, que además es integrante de la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo (AUGM) y de la Unión Latinoamericana de Extensión Universitaria (ULEU), delineó algunos elementos para conceptualizar la extensión como la función que “permite orientar líneas de investigación y planes de enseñanza; generando compromiso universitario con la sociedad y la resolución de sus problemas”.
“La Extensión es un proceso educativo transformador donde no hay roles estereotipados de educador y educando, donde todos pueden aprender”
Luego seguidamente manifestó que en su dimensión pedagógica constituye “una metodología de aprendizaje integral y humanizadora”. Para esto contempló la participación de los actores sociales y universitarios en las etapas de planificación, ejecución y evaluación de las propuestas extensionistas bajo sentidos de “comunicación dialógica y abordajes interdisciplinarios” pero siempre “consideración de los tiempos de los actores sociales involucrados”.


El referente extensionista uruguyo planteó a la interdisciplina como viabilidad del trabajo en equipos multiprofesionales que, sin disolver la especificidad de cada disciplina, “plantean la necesidad de trascender fronteras epistemológicas, en virtud de una complejidad de la realidad, de la riqueza de un trabajo en comunidad y del requisito de la mutua contrastación entre teorías y prácticas construidas en los ámbitos de las diversas disciplinas”.
Entre algunas estrategias que favorecen la interdisciplina se plantearon herramientas como el mapeo de actores; mapeo de problemas; reconstrucción de la historia de los actores sociales y sus territorios; diálogos interdisciplinares: aproximación a los lenguajes, códigos y técnicas de las disciplinas particulares o construcción colectiva del objeto de estudio y transformación.
Cuando el tema de interpelar saberes se hizo presente aquí Tommasino fue claro en la importancia de lo que Boaventura De Souza Santos dio a conocer como “Ecología de Saberes”.
Entendiendo a los saberes populares como el conjunto de conocimientos, interpretaciones y sistemas de comprensión que producen y actualizan los sectores subalternos de la sociedad para explicar y comprender su experiencia Tommasino plantea que “la ecología de saberes intenta crear un nuevo tipo de relacionamiento entre el saber científico y otras formas de conocimiento”.
Entre tema y tema aparecieron conceptos como el desarrollo de los modelos de Universidad ya sean estos “mercantilista o bancaria”, “desarrollista” o “popular” en cada caso brindó someras características y formas de acción como así también funciones que realizan cada uno de estos y como se relacionan con el medio.
Todo el auditorio quedó con ganas de más, pero lo que fue un punto final en la primera jornada, no fue otra cosa que un impasse para volver al día siguiente para tratar la cuestión de como la Universidad se relaciona con el territorio.
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